LA PRIMERA VISITA AL GINECÓLOGO DE LA ADOLESCENTE

LA PRIMERA VISITA AL GINECÓLOGO DE LA ADOLESCENTE

La puesta en marcha de las hormonas sexuales marca el inicio de la adolescencia, una época de cambios que comienzan en la pubertad, en las niñas normalmente entre 10 y 11 años, con la aparición de vello en zonas púbica y axilar, crecimiento de la glándula mamaria, cambios dermatológicos, inicio de las menstruación, etc. y que abarca un periodo de desarrollo biológico, psicológico, sexual y social muy importante.

La primera visita

Aunque la mayoría de las mujeres realizan su primera visita al ginecólogo en la edad adulta, existen algunas afecciones que pueden motivar una consulta más temprana como es el caso de alteraciones en la menstruación: inicio precoz o tardío, variaciones en la cantidad o regularidad, o dolor asociado a la misma. Los cambios dermatológicos pueden ser otro motivo de visita precoz al ginecólogo ya que, en ocasiones, conllevan un exceso de acné y/o vello relacionados con alteraciones en la menstruación.

Asimismo, los síntomas asociados a la presencia de infecciones vulvares o vaginales como el aumento de flujo vaginal o molestia vulvar (prurito, escozor, quemazón, etc.) son otra causa común de consulta ginecológica en esta época.

Aunque la primera visita ginecológica suele consistir solamente una charla entre la paciente y su especialista para aclarar sus dudas sobre los síntomas que presenta y las posibles soluciones, es normal que la paciente joven presente cierta ansiedad o nerviosismo. En el caso de precisar un examen clínico ginecológico, éste se basará fundamentalmente en una inspección y se realizará siempre con el máximo cuidado. En ocasiones, también es necesario realizar pruebas complementarias no invasivas como una ecografía, analítica de sangre o un cultivo del exudado vaginal, con el objetivo de velar por la salud de la adolescente.

Prevención y anticoncepción

Durante la adolescencia se pueden iniciar las primeras relaciones sexuales, por lo que la prevención tanto de enfermedades de transmisión sexual (VIH, sífilis, gonorrea, virus del papiloma humano), como de posibles embarazos no deseados es muy importante. La anticoncepción consiste en la prevención de un embarazo no deseado mediante la utilización de métodos transitorios que permitan recuperar la fertilidad al dejar de usarlos. Actualmente, los métodos para la anticoncepción son muy diversos tanto en su mecanismo de acción como en su utilización. Además de la fiabilidad anticonceptiva, el bienestar y la calidad de vida para la paciente son los principales factores a tener en cuenta a la hora de plantearse la utilización de alguno de estos métodos anticonceptivos, que actúan sobre el patrón de sangrado menstrual, el dolor menstrual, alteraciones cutáneas o retención de líquidos.

                                                                                                                 Dr. J. M. Peroy

                                                                                                                    Ginecólogo

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